Ex-Alumnos de 5to 5ta 63: Roberto
Ugüet, Fernando Bon,
José Mariano Bernades, Jorge Arellano, Juan Carlos Soares
Batista, Juan José Deverill y Gianni Panciera.
Discurso de Carlos Damiano
de 5to 2da
67
Arriva el video y aquí el discurso escrito:
A TODOS
LOS
PRESENTES: Cuando
la Rectora Sra. Claudia
Viola me otorgó el altísimo honor de hablar ante
Ustedes
en este día, se
mezclaron en mí el orgullo y la emoción, para
después experimentar la misma
sensación que sentía hace 45 años
atrás
cuando alguna de las profesoras de este
colegio pronunciaba la conocida pero no por ello fatídica
frase…”Saquen una
hoja”…especialmente cuando uno se había
“olvidado” de estudiar… ¿Qué
digo?... ¿Que escribo?...
¿Como resumo en algunos minutos todo lo que representa para
mi
el Urquiza?... ¿Como
les explico a todos los que van a estar presentes las sensaciones que
se
entrecruzan dentro mío cuando pienso, cuando hablo,cuando recorro o cuando
recuerdo todo lo
vivido en este lugar?... Los
sentimientos no se
explican, me dije, las experiencias son intransferibles, voy a tratar,
pensé,de contarles, lo que m padre
(gracias a Dios hoy aquí presente, y primera
promoción de
este Colegio) me
contaba del primer año en casa prestada y luego de aquel
Urquiza
de la casona
de Carabobo y Bonifacio, como así también del
grato
recuerdo que seguía
sintiendo por su Rector el Profesor Félix Nat Kemper. Voy a
tratar de
contarles la
alegría inmensa que tuve cuando mi madre (también
ella
gracias a Dios conmigo)
me dijo que había aprobado el ingreso al nuevo Nacional 9,
estrenado hacia
apenas 7 años… ¡que orgullo por favor!
Formaba
parte y ya era alumno de uno de
los mejores colegios de la Capital (y no digo el mejor para que no se
enojen
los del Buenos Aires) Voy a
tratar de
contarles como
empecé a quererlo, como empecé a hacerlo
mío, con
ese amor de adolescente que
perdura para siempre… después que me fui, otro de
la
familia, mi hermano en
este caso, también
transitó
cinco años
por este lugar, y por último fue mi hijo el que bajo mi
emocionada y llorosa
mirada recibía en este patio su diploma de Bachiller
Nacional… Cada
integrante
de la familia
lo vio crecer…cada una de las tres generaciones
disfrutó
de cada cosa que le
ofrecía el colegio…la casa propia mi
padre…la casa
nueva quien hoy les habla…la
biblioteca y el Salón de Actos mi hermano…los
Gimnasios
mi hijo… Siempre
creciendo “glorioso
Urquiza” como lo llamamos entre los ex alumnos, pero
fundamentalmente
entregando desde sus inicios hasta el presente (y esto lo aseguro
porque me
consta), un plantel de profesores de primerísimo nivel y
valores
que hoy día
tal vez no son fáciles de encontrar…amistad,
compañerismo, educación, respeto,
solidaridad. Entregando esos valores que nos enseñaron y
enseñamos en nuestra casa
día a día. Cambiaba la escenografía,
año a
año se renovaban los actores pero la
obra seguía siendo la misma…”Educar
para
crecer” ¿Cómo
hago para explicar todo
esto, pensé? … Bueno,
no se
preocupe Sra.
Rectora, algo
se me va a ocurrir
decirles, prometo no copiarmeni
entregar la hoja en blanco…no sea cosa que a esta altura de
mi
vida me lleve la
materia “Emoción y Recuerdo” a marzo. Gracias
a todos
por venir…
Gracias a la Educación Publica de nuestro bendito
país y
a vos “glorioso”Feliz
Cumpleaños y que cumplas muchos más!!!
Las profesoras: Patricia,
Maniglia de Geografía y Galoto. El
Ex-Alumno: Sergio Sus de 5to 1ra 80
Álvaro
Carlos Otero, de 5to 5ta 60 nos envió el siguiente escrito:
La
vida
de las
instituciones es, naturalmente, de mayor aliento que la de los humanos
que las
integramos.
Es
así que lo que para una
vida individual es mucho, para una institución esrelativamente poco. El
75º cumpleaños de una
persona suele encontrarlo en los momentos postreros de su vida,
amortizado,
rodeado quizá de la gratitud de los descendientes, o ya
sumido
en el olvido,
sin muchos de su edad con quienes festejar. Suele ser, como vemos, algo
cercano
al final.
No
es
así con una
institución, como un colegio. Tres cuartos de siglo suelen
encontrar a este
tipo de establecimientos en plena tarea, con un pasado importante,
cierto, pero
con un futuro promisorio, lleno de vida.
Así
sucedió el pasado lunes
18 de octubre, cuando el Colegio Nacional Número 9
Capitán General Justo José
de Urquiza de Flores cumplió tres cuartos de siglo de
siembra.
El
colegio ha dejado en
varias generaciones una marca generosa de formación
educativa.
Los actuales
alumnos quizá se sorprendieron de la afluencia de ex
alumnos,
hoy ya fracamente
veteranos, como los Damiano, hijo y padre, ambos ex alumnos. El
progenitor
integró la primera camada de bachilleres que cursaron todo
su
secundario en el
Urquiza, lo que implica que tiene unos 87 años que lo
mostraron
lozano y erguido
en el escenario levantado en el patio cubierto de la planta baja del
edificio.
Siguiendo
una vieja
costumbre, concurrieron también al colegio dos descendientes
directos del
general Urquiza, ambos con el apellido del prócer.
Reivindicaban
la acción de
Urquiza en la educación, y la fundación de un
establecimiento modelo de la Argentina
del siglo XIX,
el colegio nacional de Concepción del Uruguay, donde
cursaron
Julio Argentino
Roca y muchos otros personajes excepcionales de la historia argentina.
Urquiza
fue quien logró encarrilar a la Argentina
hacia
un destino mejor al concluir una época de
enfrentamientos atroces y que encabezó la
elaboración de
una Constitución
ejemplar. En etapas posteriores, dignas de reprobación, se
la
dejó de lado para
gran sufrimiento del país y sus ciudadanos.
En
el
acto se recordó a los
docentes y las autoridades que pasaron por el Urquiza, impartiendo una
educación esmerada y poniendo en alto el valor de la
educación pública,
igualitaria y democrática.
La
actual rectora,
profesora Claudia Viola, exaltó la trayectoria del
establecimiento bajo su
responsabilidad y se comprometió a mantener el nivel de los
graduados. El ex
alumno Damiano dijo que el Urquiza era el segundo colegio en
jerarquía de la
educación pública de la Capital
Federal,
“para
que no se me ofenda el Buenos
Aires”, agregó jocosamente. Otros recordaron
durante el
acto que el Urquiza fue
en muchas oportunidades el segundo colegio en rendimiento del alumnado
después
del Carlos Pellegrini. Tanto el Nacional Buenos Aires como el
Pellegrini son
dependientes de la
Universidad de
Buenos Aires, y la comparación
es realmente
interesante.
Con
los
aportes de alumnos
y ex alumnos se hizo un friso en el patio externo del colegio, una
enorme “U” roja
enmarcada en el escudo azul del Urquiza, la que hemos lucido del lado
del
corazón los que cursamos en sus aulas.
Fue
emocionante la
acumulación de banderas argentinas portadas por los mejores
alumnos de todos
los establecimientos públicos de la zona de influencia del
Urquiza. Doce
abanderados con sus escoltas alzaron los paños mientras
cantábamos el himno
nacional y el aria Aurora, en un momento de gran recogimiento.
Como
siempre, el Urquiza
sigue abierto a todos, sin distinciones, democráticamente,
como
lo hubiera
postulado su laico patrono. Los 75 años de su
fundación
ha sido un hito digno
del festejo que sus alumnos y ex alumnos, acompañados por
los
docentes y todo
el personal, le hicimos.
Las siguientes son fotos
que nos envió Alberto Raviglione de 5to 5ta 61