El '75 fue complicado porque había mucha preocupación por
"limpiar" el colegio. Demasiada actividad política dentro y
fuera en un año trágico y delirante. Estábamos en
2do. año y terminamos el año 15 afuera del colegio, yo
recién pude volver en 4to., en el '77. Las amonestaciones por
cualquier cosa venían en paquete king size.
Un preceptor interrumpe la clase buscando a Gerardo López.
López remolonea en prestar atención, el preceptor insiste
con el llamado: "¡López!". Jorgito Zirlinger, con fingida
obsecuencia, se asocia a la convocatoria equivocando el énfasis
modalizador: "¡López... Lo pezone...!". Por esa pavada lo
echaron del colegio, pero bueno, fue épico.
Silva, el de dibujo, tal como cuentan en otros posteos, era un
personaje total. En vez de ir al baño de profesores iba al
baño de alumnos. Lo peor de todo era que vos, sorprendido, al
topártelo parado en el mingitorio, lo saludabas con asombro y el
tipo retiraba una mano de donde la tenía ocupada para
dártela... Se la había meado previamente y te encajaba
todo el meo... y encima te retenía la mano mientras se cagaba de
risa.
Mandaba fruta dando clase pero era muy divertido y, dentro de todo, era
un espíritu libre en medio de un montón de profesores
mediocres que peleaban como podían con sus limitaciones para
motivar al alumnado.
Carlos Capella - 5º2a. 1978
De Fernando Casiraghi de 5to
2da 71:
Esta anécdota conlleva la confesión de un delito,
es cierto que sin víctimas ni damnificados pero al
menos implica allanamiento de morada y robo de propiedad
pública. El asunto fue que en una trasnoche de mediados del
70, probablemente en los billares del Odeón se nos
ocurrió a los que allí estábamos y
como acto de protesta sin demasiada base ideológica contra
algunos personajes que dirigían o habían dirigido
el colegio, léase Passione, Garda y algún otro
semifacho con cargo directivo y fijación con el largo del
pelo, se nos ocurrió, decía, robarnos la piedra
fundamental de las obras proyectadas que terminarían por ser
el gimnasio del Colegio.
La misma consistía en una placa de bronce conmemorativa
fijada sobre una especie de caja de mármol o granito
sintético, color rojizo si mal no recuerdo, de unos 30 x 20
x 15 cm . Todo el conjunto cubría un hueco cavado en la
tierra del jardín que estaba sobre Bacacay donde se
habían introducido los planos de la futura obra. Decidida la
acción guerrillera, fijamos cita para el sábado
venidero 3 a .m.
Concurren a la cita Carlos Melo (querido Carlos que se nos fue hace
pocos años y siempre lo recordaré, futuro
médico cirujano en ese momento) y Sergio B. (renombrado
abogado en la actualidad). Me reservo algún apellido al no
poder pedir permiso para la presente delación. Sergio, que
pensó que era una broma y que nos juntábamos para
ir a tomar algo por ahí, vino de traje y corbata porque
venía de una fiesta, no sé si de 15, un
bar–mitzvah o un casamiento. Cacho y yo vestidos para la
acción. Por su vestimenta, Sergio fue dejado de campana y
nosotros trepamos la reja con alguna dificultad por las puntas en que
terminaban y decididamente nos apoderamos de la mencionada piedra
fundamental.
El problema fue que pesaba una tonelada y pasarla del otro lado de la
reja nos costó muchísimo tiempo de ensayo y
error. A todo esto un vecino del edificio de Bacacay casi Condarco, o
sea justo enfrente de los acontecimientos relatados, se
quedó parado en la puerta del edificio
mirándonos, lo cual nos puso bastante nerviosos. Cuando
logramos pasar el cuerpo del delito del otro lado de la reja, la
llevamos a mi casa, Condarco y Bogotá, pero dando la vuelta
por Terrada para disimular. Cuando estamos entrando a mi casa, vemos un
patrullero que llegaba a la esquina del Colegio, seguramente alertado
por el vecino comedido. Llevamos piedra y planos adentro, esperamos un
tiempo a que aclarara y mis amigos hicieron mutis por el foro hacia sus
respectivas casas. A la nochecita de ese domingo Cacho y yo estabamos
en la casa de Gualberto A. (actualmente exitoso empresario del rubro
consultoría en marketing), un confabulado que
había faltado a la cita, cuando llama Sergio llorando. Que
no pudo dormir, que le remordía la conciencia, que nos iban
a echar del colegio, que íbamos a ir en cana (recordemos que
estábamos disfrutando de un gobierno militar). Nada de lo
que le dijimos lo convenció, a los 20 minutos lo
teníamos ahí, CON EL PADRE! Lo que nos dijo el
indignado progenitor de Sergio no se puede repetir ya que esto pueden
leerlo menores. Ya no teníamos salida, había que
devolver el botín. Fuimos inmediatamente a mi casa subimos a
la terraza donde habíamos puesto el cadáver. El
susodicho padre la envolvió en papeles de diario, la
metió dentro de una bolsa de plástico y
caminó la cuadra que hay hasta el colegio con el bulto bajo
el brazo, tomando múltiples precauciones para evitar ser
visto (dignas de una película de la pantera rosa, Cacho y yo
nos esforzábamos para no reírnos) y
dejó el paquete en la escalinata de la puerta del colegio.
Al otro día faltamos los involucrados pero nos acercamos al
colegio para ver si hubo repercusiones, que no las hubo. La piedra fue
reinstalada recién al otro año, esta vez con
cemento. El cuento tiene un epílogo de muchos
años después. En una reunión de
ex-compañeros salió la anécdota y
Gonzalito (sí, el de historia, un tipazo) nos
contó que para las autoridades del Colegio había
sido un misterio lo que había pasado y que nunca
habían tenido ni idea de los autores ni los motivos. Se ve
que no teníamos compañeros batilanas ya que todo
el curso sabía todo. Y lo más gracioso era que la
noche de la devolución intervino la policía ya
que el paquete era sospechoso de ser un artefacto explosivo. Los planos
nunca los devolvímos y estuvieron en mi poder hasta que
desaparecieron en una reforma que se hizo en mi casa.
Saludos,
Fernando Casiraghi
Egresado 5º 2ª , año 71
Mensaje que nos mandó Álvaro
Carlos Otero de 5to 5ta 60 relacionado a nuestra entrada del
blog:
La
toma del Colegio
El
Urquiza no fue un
colegio pacífico.
No conozco antecedentes de los primeros decenios de su existencia,pero
no había cumplido 20 años
de existencia
y ya tenía a sus alumnos demadando con manifestaciones
callejeras la reposición
de Marco Viberti, el “oso”, como rector del
establecimiento.
El
Urquiza funcionaba
en ese entonces en un petit hotel en Carabobo y José
Bonifacio,
en un gran
terreno de 20 por 20, por lo menos, con verja y parque. La falta de
mantenimiento apropiado hizo que en 1955 los alumnos salieran a la
calle
reclamando por la caída de mampostería. Viberti
se hizo
eco del pedido, lo
removieron y los alumnos exigieron su vuelta. El golpe militar de
septiembre de
1955 facilitó la reposición del rector y el
cambio de
edificio: se destinó al secundario
un edificio construído originalmente para la escuela
primaria
puesta bajo la
advocación del general entrerriano que alentó la
sanción de la Constitución de
1853. En otra colaboración hablé de la
rebelión de
los alumnos de 2º 6º de
1957, cuando acumulamos los bancos rotos por el porte de los
adolescentes que
superaba holgadamente las medidas infantiles para las que los muebles
habían
sido planeados.
Otra
rebelión
tomó
cuerpo en 1958, cuando el presidente Arturo Frondizi
reglamentó
el artículo 28
de la ley de educación. Se permitiría en adelante
que las
universidades
privadas otorgasen títulos habilitantes para las profesiones
tales como
medicina, ingeniería, odontología, derecho.
Para
muchos alumnos
esto significaba que el Estado iba a dejar de cumplir con su
obligación
constitucional de brindar educación de todos los niveles en
forma gratuita. Se
intuía que los presupuestos, nunca demasiado generosos, iban
a
ser cada vez más
magros, más insuficientes.
En
mi lista de
registro figuraban nada menos que 58 ausencias, todas por la huelga de
estudiantes que había sido declarada. Hubo intentos de
organización en
reuniones sigilosas en las casas de nuestros compañeros.
Allí me enteré de la
existencia no solo de la Federación Juvenil Comunista o de
organizaciones
católicas, sino también de organizaciones
nacionalistas,
tratzkistas, y
peronistas.
Estas
últimas
estaban
más bien encubiertas, sobre todo en el nacionalismo, porque
la
postura contra
el régimen peronista era todavía muy manifiesta
entre los
estudiantes, que no
tenían buen recuerdo ni buenas referencias de los intentos
peronistas de
organizar a los estudiantes contra las tendencias al parecer
espontáneas del
reformismo y el incipiente humanismo de matriz democristiana.
Hubo
manifestaciones
muy concurridas y obviamente opuestas. Los colegios
católicos
mostraron su
potencial en una gran manifestación a favor de lo que
llamaban
“enseñanza
libre”, y los estudiantes partidarios de mantener el
régimen estatal de
enseñanza marchamos (en la misma semana, un par de
días
después) por
prácticamente el mismo recorrido. La marcha de la
enseñanza libre (con
distintivos verdes) habrá reunido medio millón de
personas (ojo, los niños de
la primaria iban hasta con sus uniformes), mientras que los partidarios
de la enseñanza
laica, con distintivos violetas por el color que caracterizó
a
la Reforma
Universitaria, habremos rondado el millón de personas.
En
el trámite
de la
pelea el Urquiza fue tomado durante dos jornadas. Los ocupantes eran,
según se
decía, gente de la Fede, la Federación Juvenil
Comunista.
La policía llegó
hasta el colegio y exhortó al abandono de las instalaciones.
Los
ocupantes
hicieron oídos sordos. Hubo tensión en Flores:
recuerdo
que en esos días un par
de jóvenes de mi edad pretendieron ver mis documentos en la
galería San José de
Flores.
Me
negué y
casi
llegamos a los puñetazos cuando una mujer que yo ni
conocía fingió ser amiga de
la familia y me sacó de manos de los agresores. Fue una
suerte:
creo que no me
hubiera sido favorable trenzarme con esos dos, que además
tenían otros cuatro
en su apoyo.
La
cuestión es
que el
colegio fue tomado. Estuvieron dentro un par de días, y
finalmente lo dejaron
por propia convicción, y también porque el gesto
se
había cumplido, todos los
estudiantes tomamos nota de que había mucha
oposición a
la reglamentación de la
ley, y finalmente porque los sándwiches eran buenos para un
rato, pero la
comida que se servía en las casas era mejor.
¿Qué
pienso hoy sobre
la toma del edificio? Después de tanta agua bajo el puente,
creo
que no se
puede asumir ser la “vanguardia” de nada. Un
“vanguardista” corre un peligro
serio, que no es chocarse con los del otro lado, sino despegarse
definitivamente de aquellos a los que dice representar.
En
particular repudio
hoy el ejercicio de la fuerza, y la toma del colegio es una forma de
ejercicio
de la fuerza. Claro, es una forma divertida. Y no hay nada que haga
sentir
mejor a muchos jóvenes que esa especie de aventura que
convierte
a los espacios
de todos los días en algo fantástico. Con el
condimento
sabroso del poder: el
que toma el colegio rara vez se siente en “orsai”,
para
usar el término
futbolero, más bien se siente admirado por propios y ajenos.
Por
experiencia se
que hay siempre una mezcla de motivaciones en todos estos asuntos.
Afán de
sobresalir, de lograr la admiración de otros, de tener un
pequeño cuarto de
hora en TV o en los diarios. Proyecciones de futuros
políticos.
Ahora
bien, la toma
de colegio es una forma de manifestación
política, que se
hace más necesaria
cuando se está ante la inacción de gobiernos que
no
atienden a lo más elemental
en el Urquiza o en otros colegios con los que – como es
elemental
– los jóvenes
se solidarizan porque esa es la etapa de la vida en la que
más
predispuestos
están los humanos a pensar en otros.Es
decir, me resulta difícil coincidir con la toma, e imposible
repudiarla por
completo.
Álvaro C. Otero
(5º5ª 1960)
Mensaje que nos
mandó Jorge
G. Arellano (5to 5ta 63):
Estimados
amigos:
Quiero
agradecerles la prontitud de su respuesta a mi primera
comunicación, y como lo
prometido es deuda, enviarles, por si cabe en el anecdotario, el
siguiente relato:
En
1973 se cumplieron diez años del egreso de nuestra
división (5º 5ª de 1963), y previo a la
reglamentaria
cena, nos encontramos en el colegio, donde alguno había
logrado
se nos recibiera para una “clase alusiva”. La misma
se
desarrolló en una de las “aulas nuevas”,
que nos era
extraña, porque en nuestros tiempos ése era el
lugar del
célebre “patio de atrás”,
territorio
exclusivo de “los de quinto”, donde se fumaba, se
jugaban
partidos de “fútbol” con una tapita de
gaseosa, o
simplemente se “repasaba” para alguna prueba
inminente.
La
clase alusiva se inició con palabras del Rector, el siempre
recordado “Gonzalito”, que en nuestros tiempos era
nuestro
profesor de Historia (nuestro rector, sucesor del
“Oso”
Viberti, era el Profesor Cuenca). En sus palabras, además de
la
bienvenida, nos dijo que la clase, que estaba a punto de iniciarse,
estaría a cargo de una de nuestras profesoras.
La
vista de todos se dirigió a la puerta, y por ella
entró,
con el mismo paso y la misma seriedad de siempre, nada menos que
“La Maglia”. Porque no era la Señora
Maglia, ni
tampoco la Profesora Maglia. Ella era “La Maglia”,
algo
así como una deidad griega, que tenía la virtud
de
provocar el terror de cualquiera que se le enfrentara.
Ya
en
el frente, extrajo de su cartera una Libreta de Calificaciones que
seguramente conservaba ella, o el propio Colegio, correspondiente a
nuestro curso de 5º año, cuando nos
enseñaba
Química Orgánica.
Nosotros,
egresados con diez años de Universidad y
profesión por el
lomo en la mayoría de los casos, o de trabajo en los otros,
no
imaginábamos lo que estaba a punto de ocurrir. Porque
“La
Maglia”, leía para sí la lista, y nos
recorría con la mirada alternativamente, hasta que
pronunció un perentorio “¡Fulano, pase
al
frente!”
Y
allá fue Fulano (no lo citaré por su nombre) para
sufrir
el bochorno de responder que sí a la pregunta de
“¿Estudió?”, y verse
sorprendido con una
serie de preguntas de Química que ni el propio diablo
podría contestar. Naturalmente, lo levantó en
peso en
debida forma, le prometió “un uno”, y le
dijo
“Si usted no estudia Química no va a ser nada en
la
vida”. Pero luego, ya en la realidad de diez años
después, y con un tono amigable que no le
conocíamos, y
la convertía en una entrañable dama, preguntarle
qué había hecho de su vida en esos diez
años. La
respuesta fue hilarante: “Profesora, debo confesarle que
ahora
soy… Ingeniero Químico”.
Vaya
con la anécdota mi homenaje a esta querida profesora: en mis
años de Universidad, y aun en la profesión (soy
Ingeniero, aunque no Químico), jamás
necesité de
otra Química Orgánica que la aprendida de la mano
de
“La Maglia”, y de los “baldes de
café”
que nos recomendaba para acompañar debidamente el estudio de
su
materia.
Y
para la galería de Profesores, una foto de nuestro Profesor
de
Historia en primer año: nada menos que Alfredo Brandan
Caraffa,
(en la foto junto a Jorge Luis Borges), abogado, escritor de fuste,
compañero de ruta de Borges, de Girondo, de Rojas, a quien
me
hubiera gustado disfrutar después, pues escucharlo era un
privilegio. ¡Esa fue la talla de la gente que nos
formó!
De
nuevo, gracias, y un cordial saludo !
Jorge
G. Arellano
5º
5ª 1963
Álvaro Carlos
Otero, de 5to 5ta 60 nos envió los
siguiente:
El 5 de agosto, sin previo aviso, dos ex
alumnos que este
año cumplimos nuestro cincuentenario como bachilleres
caímos a eso del mediodía en Condarco y Bacacay
con el
propósito de realizar una visita. En los tiempo sen que estudiamos en el
Urquiza se
vivían menos complicaciones que hoy. Por la calle Bacacay
(no se
rían) iba un tambero trashumante con sus vacas. Entrega
leche
literalmente recién ordeñada en cada una de las
casas de
su clientela. Fuimos recibidos por la vicerrectora, quien
nos puso en manos
de una profesora de Matemáticas y ex alumna de la casa, que
se
convirtió en nuestra guía en un tour por el
colegio que
no fue sólo nostalgioso. No confirmé su nombre al
concluir la visita para no ser confundido con un lancero, aunque la
señora estaba diez puntos. Comprobamos que el colegió, pese
a todas las
contrariedades de la educación pública en el
medio siglo
que pasó desde nuestra salida del Colegio ha sido objeto de
inversión. Cierto, el mobiliario de hoy dista bastante del
que
conocimos en aquellos tiempos, que era de hierro forjado y maderas
duras, pero cumple su función. Se ha construído
mucho
desde la estructura original, ahora hay gimnasios que hacen innecesario
ir al club DAOM como en nuestros tiempos, allí en el bajo
Flores, cerca del Cementerio. Ya no existe la reja y el portón
por el que
entrábamos: allí funcionan ahora la
rectoría, la
sala de profesores y una serie de oficinas. Hay mapoteca, biblioteca,
sala de computación. En el patio hay un homenaje a una
alumna
muerta en ocasión de un aborto; se trata de un mural de
estilo
bien popular. Los chicos probablemente no lo comprenden a
fondo por su
edad, pero el Urquiza, y todos los secundarios, son una vía
para
el ascenso personal y social. Tanto el arquitecto Ángel
Osvaldo
Marco como yo estamos finalizando nuestras carreras, que han sido
buenas en gran parte gracias a las herramientas que nos dio el Colegio
Nacional Urquiza. Ese que nos recibió de vuelta muy
afectuosamente el 5
de agosto de 2010, cincuenta años después, y nos
puso en
las mejores manos para guiarnos. Cordialmente,
Álvaro Carlos Otero (5º5ª 1960)
Alfredo Pasut de 5to 4ta 43
nos envió lo siguiente:
Para
el anecdotario:“Alumnos
indisciplinados”
Transcurría el
año 1941 y cursábamos el
3º año, en la 4ª división del
turno tarde.
Nos
destacábamos en el colegio, más que por nuestra
aplicación, por el comportamiento en el aula.Habíamos
arribado a mitad de año y se produce la primera
sanción
colectiva con 5+5 amonestaciones por denunciade
nuestros profesores de inglés y música porinconducta
en clase. Consecuencia, 21 alumnos libres por haber pasado el
límite de amonestaciones y 21 alumnos que debían
tramitar
la reincorporación, para lo cual fue necesaria la
concurrencia
de uno de nuestros progenitores para realizar el trámite
respectivo. El que escribe, en el grupo, era el alumno con la menor
cantidad de amonestaciones “solo 15”.
Estos actos de inconductas no
terminaron ahí, por el
contrario,se
reiterarony
en
dos oportunidades más antes de finalizar el año
el grupo
de 21 alumnos quedó libre. Total ,fueron 3 las ocasionesen que, en
situación de libres , nuestros progenitores
tuvieron que realizar los trámites para que
pudiéramos
nosotros seguir estudiando.
Pero no habían
finalizado las consecuencias de nuestras
“vivezasy pioladas”festejadas
tanta veces. La sorpresa vino al año siguiente cuando
iniciamos
el 4º año de estudios. Nos encontramos con lasdivisiones3ª y 4ª
fusionadas en un 50% y con el grupo disgregado.Por cierto que fue ejemplar y
muy efectiva la medida de las
autoridades del colegio. Todo cambió, el grupo partido en
dos,
en el aula un nuevo ambiente, otros profesores y hasta los promedios de
las notas mejoramos.
En otro ordenhoy debemos
señalar
nuestro agradecimiento por cuanto de esa fusión
nació una
gran amistad entre las dos divisiones y fruto de ello son nuestros
siempre y bien esperados encuentros de camaraderíacon
los dosalmuerzos
anuales que organiza siempre el
imponderable Héctor Padilla. Pasaron 67 años
desde
nuestro alejamiento del querido Colegio como bachilleres y
aún
podemos. Creo que lo expuesto es digno de destacar.Ya
quedamos muy poquitos, pero vamos todavía.
Oscar Horacio Girondin de 5to
2da 60 nos dice:
Mi
comentario es respecto de las fotos de la inauguración del
monumento, que traen a mi memoria una anécdota de mi
división. Estábamos ese año de 1958 en
tercero
segunda, y al enterarnos de la inauguración del monumento, y
no
haber sido partícipes del evento, decidimos no concurrir a
clases, haciéndonos presentes en dicho acto con el
lógico
enojo del sr. Rector profesor Marco Viberti por nuestro acto de
indisciplina. Es un recuerdo de tantos que atesoramos.
Álvaro Carlos Otero
de 5to 5ta 60 nos cuenta la siguiente
historia
La
rebelión de 2do 6ta:
El
Urquiza había funcionado en
Carabobo casi esquina José Bonifacio. Se trataba de un
edificio
viejo y mal mantenido, que en sus tiempos había albergado un
prostíbulo o cosa de esas bajo el elegante nombre de Sans
Souci.
El edificio estaba tan en
ruinas que los alumnos, aún en el
gobierno de Juan Domingo Perón, salieron a la calle para
protestar. Era 1955, y el gobierno afrontaba problemas serios con la
Iglesia, los partidos de izquierda (que atravesaban una etapa de gran
popularidad), el radicalismo y varias fuerzas más. Los estudiantes no
tenían nada que ver con esas fuerzas, pero
cometieron un acto imprudente: salir a la calle por el cambio de
edificio, y después en defensa del rector del colegio, el
“Oso” Viberti, un profesor de dibujo y artista muy
popular
entre los jóvenes. Lo habían desplazado y
suspendido a
raíz de las primeras manifestaciones. Encabezados por Leonardo
Gleyser (quien posteriormente hizo una
brillante carrera periodística en TV) y otros los muchachos
marcharon por la Avenida Carabobo hacia Rivadavia reclamando la vuelta
del “Oso”. De paso reclamaban de nuevo el cambio de
edificio, porque el inmueble de Carabobo y Bonifacio se estaba viniendo
abajo. Carabobo estaba partida al medio por un boulevard en el que
había enormes tipas, que la convertían en una
hermosa
avenida. Era un edificio
magnífico, con jardines por sus cuatro
costados, que ocupaba un cuarto de manzana. Una ubicación
privilegiada, cercana a varias líneas de
tranvías. Cuando
se fue el Urquiza, en el ex prostíbulo instalaron un colegio
de
señoritas. Vaya destino. Esto habrá sido en julio
o
agosto de 1955. En septiembre Perón fue desalojado del
gobierno
por un golpe militar. El rebelde Urquiza fue premiado con el traslado a
un edificio originalmente preparado para una escuela primaria, el de la
calle Condarco que todavía ocupa. Todo era para la primaria,
incluyendo los pupitres. Construidos en madera dura eran fijos en
inflexibles. El primer año todo anduvo más o
menos bien,
pero ya en el segundo se hizo evidente que era poco envase para
jóvenes en crecimiento acelerado. Otra vez en agosto
comenzó el disturbio una mañana en
2º 6ª. Ante la sorpresa de los propios
compañeros, los
grandotes del fondo (que ciertamente pasaban todos de 1,75 para envidia
de nosotros, los de más adelante que todavía no
habíamos dado el estirón y que jamás
llegamos a
esas alturas) acumularon pedazos de algarrobo en el frente. Al comienzo, los residuos de
pupitres llegaban apenas hasta la
canaleta de las tizas. Cuando los menos desarrollados
comenzaron a aportar sus propios
restos de pupitres, la cosa se puso espesa. Un profesor, un hombre de
unos 40 años, dio su clase como si nada pasase. Cuando le
tocó a la profesora de, digamos, Botánica, la
mujer
palideció, dijo que la clase no estaba en condiciones y se
volvió a la sala de profesores. Apareció el jefe de
celadores, bajito y muy gordo, un hombre
como de 50 años, cuyo apellido era D’Alessio, y
cuyas
señas particulares eran tener constantemente en la boca un
pucho
de toscano “Avanti”, en aquel tiempo muy de moda
entre los
inmigrantes italianos que iban quedando. Había estado en el
Colegio cuando la insurrección del 55, y debe haberse
asustado
por la posibilidad de que la cosa escalase a alturas de
escándalo, como aquella vez. “She equivocaron,
sheñores”, dijo D’Alessio
indignado ante la acumulación de restos. “No she
trata
así la propiedad del Minishterio”. En aquel
entonces la
educación estaba en jurisdicción nacional. Romeo Pironi, que era hijo del
dueño de una de las
confiterías más importantes de Flores de aquel
entonces,
intentó explicarle con sus limitaciones de lenguaje que no
se
podía mantener ese equipamiento con los físicos
actuales
de los alumnos. D'Alessio reaccionó tomándole el
pelo a
Romeo, y diciéndole que tomase sus útiles y fuese
a la
dirección. Pironi lo tomó muy a mal, y se
dejó
llevar por su talante peninsular: al pasar al lado de
D’Alessio
con la pesada carpeta de fibra negra que servía para las
diez
materias del curso le dio un golpe en la cara. D’Alessio se
tragó el pucho. Hubo que separarlos, porque Pironi
quería
seguir dándole. No salimos en los diarios. No
había canales de noticias de 24
horas, ni siquiera mandaron una cámara para ver
qué
pasaba. Es decir, no se hizo el escándalo que
podría
haberse suscitado hoy. Es más, para el colegio, su rector,
nuestros padres y el resto de la sociedad, éramos culpables,
sediciosos. No era para meternos en cana, es más,
teníamos razón, pero la manifestación
nos
costó 13 amonestaciones colectivas, que después
se
hicieron esta anécdota y nada más. Nos sancionaron eliminando la
división 6ª; los alumnos
fuimos divididos en dos grupos: de la A de Albini hasta la M de
Martínez fueron destinados a 3º 1ª, de la
N de
Nicotian en adelante hasta la Z de Zancanaro a 3º5ª.
Dijeron
que no había espacio para mantener la división.
Quedaron
dos grandes grupos de más de 40 alumnos cada uno. Pero nos quedó la
satisfacción de que D’Alessio
se tuvo que tragar su maloliente toscano, y Romeo Pironi, con un
físico parecido al del sargento García,
acabó
asumiendo las características de El Zorro. Álvaro Carlos Otero
Néstor Funes de 5to
5ta 61 recuerda
"Los
que ingresaron despues del
año 1963,se perdieron un desafio LAS FUGAS SALTANDO EL
PAREDON
que limitaba el patio hacia el Oeste(el limite mas cerca de Nazca ).Era
un paredon muy alto ,ahora esta todo construido.A un costado y detras
del Kiosco, era el lugar para fumar y saltar la pared. A
continuación había un baldío. La
consigna era
escaparse y con la misma alegria de haber escalado el Everest, llegar
al suelo y estar entero. Aunque arreglándonos la corbata y
sacando la tierra del saco. Reunirnos en el Paulsta, café
que
estaba en Rivadavia casi esquina Fray Cayetano Rodriguez.. Es la
crítica que le hacemos al edificio actual no tiene
incentivos
para escaparse. Ese paredón sirvió para
"contrabandear"
redoblantes, bombos y disfraces por parte de 5º 5ª
1960.
Que simpáticos con
la batucada en el patio cubierto. El que
golpeaba el bombo, lo mandaron a la dirección y
pasó por
la sala de profesores, pidiendo permiso y golpeando suavemente el bombo. Oración a la
Profesora de Química. Me estoy refiriendo
a la profesora, de química, Maglia.Gubetti, compañero
nuestro se encargó de redactar y
dirigir la "oración " SANTA MAGLIA que el coro de angeles le
dedicó.
Dios te salve
Maglia,
llena de eres de Nitrilos,
La química es
contigo,
bendita tu eres entre todas
las mujeres y
bendito es el Uno
de tu
examen:Lerú
Santa maglia
madre del Dos
ruega por nosotros los
aplazados
ahora y en la hora de
nuestro examen.
Amén
A
medida que haga memoria ,voy a ir agregando otras historias.
Nestor Funes
Algo que nos cuenta Nestor
Funes de 5to 5ta 61
El
apellido del Profesor de
matemática que era sordo,era Sanchez Merlo. Del mismo
circulaba
una leyenda, que habia sido oficial del ejército y
compañero de Perón. Efectivamente en la
Promoción
de Perón había un Sanchez Merlo, no se si
fué la
misma persona.
cursábamos
el tercer
año, 1ª división, en 1.970, y
teníamos un
profe de dibujo de apellido Silva. Era un verdadero personaje; se
consideraba a sí mismo como un tipo seductor, y nos
decía, frecuentemente, que conocía a las mujeres
por el
"taconear de sus zapatos".
En
aquellos años,
comenzaba a hablarse de la posibilidad del retorno del Gral.
Perón a la Argentina ( exiliado entonces en Madrid ). Silva,
se
ufanaba en haber conocido a Perón, y comentaba que el
General lo
había recibido, personalmente, en su residencia, en Puerta
de
Hierro.
Contaba
Silva, que
él se habìa presentado en la residencia, y,
cuando el
mayordomo salió a la puerta, le preguntó
quién era.
"
Yo soy Silva, y vengo a
ver al Gral Perón. Entrá, y decile que
está Silva".
El
mayordomo ( según
nos relataba aquel pintoresco personaje ), obedeció su
orden, y
entró a buscar a Perón.
Al
rato sale Perón,
lo vé, y le dice: " pero qué hacés
acá,
Silva" ?!
"
vengo a saludarlo, y a
darle un abrazo, mi general".
Parece
increíble,
pero es real ( la anécdota ).
Otra:
Cuando
ingresamos al
colegio nacional ( 1º año / 1ª
división, 1.968
) tuvimos una profesora de Botánica ( la sra D Urbano ), de
temperamento gentil, y bastante condescendiente. Pero al año
siguiente, en Biología, tuvimos que lidiar con la Sra.
Ferro,
muy exigente y bastante hostil. Una mañana, la profesora se
explayó con todos los detalles acerca de la
disección del
pejerrey. Cuando finalizó su exposición ( que
escuchamos
todos atentamente, y en silencio ), consultó al curso si nos
había quedado alguna duda.
Julio
Vivares,
rápido de reflejos, y muy ocurrente, le preguntó:
"y
después que le sacamos punta, qué hacemos"?
Salute!!
Joaquín
Muñoz.
Victor Bernadsky (5to 1ra 70) y problemas
con la cana
El
festejo del Bachillerato
fue celebrado con la tradicional cena festiva en una cantina de la
Boca. Lamentablemente la celebración fue interrumpida por
los
propietarios del local luego de una "charla" no muy
amable entre
los bachilleres (nosotros) y los peritos mercantiles que
celebraban junto a nosotros, nos sacaron a patadas no sin antes evaluar
el inventario de platos y copas de vino que tenian que reponer... .
Deambulamos
"alegremente"
por las callecitas del barrio hasta conseguir subir a un maldito
colectivo en direccion a Flores.
Debido
a la "alegria" de
algunos de nosotros la farra continuo durante el viaje.
Alguna
pasajera se
ofuscó debido a lo que alguno dijo o quizás
"hizo" o tal
vez no???.
Resultado:
El
conductor paro el colectivo a la puerta de la mencionada comisaria e
hicieron bajar a los "implicados"en el supuesto acontecimiento.
En
acto de solidaridad bajamos todos y bueno, pasó lo que tenia
que
pasar...
En
2do
año 1972, había ingresado alguien a la
división,
el enano Costa, tipo malísimo si los había, de
hecho
duró un año, pero dejó su sello.- En
ese momento
teníamos de preceptor un alumno de 5to año, el
gordo
García, que se había tomado bastante a pecho su
tarea y
venia a ejercer autoridad.- Cierta tarde, el enano Costa se
cansó del gordo García y cuando estaba
de espaldas,
le revoleó desde la última fila un zapato.-
Obviamente
cuando se preguntó quien había sido, en una
división de 42 tipos, nadie sabia, hasta hoy me acuerdo del
gordo (muy gordo) García, agachado banco por banco, buscando
al
que le faltaba el zapato.- Realmente no me acuerdo como
terminó
la cosa, pero me imagino que el zapato fue volviendo por entre los
bancos hasta llegar a su dueño.-
Silvia Chamorro (5to 3ra 77)
se acuerda que:
Una
vez vino al Colegio la mamá de Charly
Garcia que era Inspectora y en un aula estaban tocando la guitarra un
tema de Sui Generis y ante la incomodidad del Rector, ella dijo, sigan,
sigan que es un tema de mi hijo.
Celsa
Mel Gowland (5to 3ra 77):
Y se acuerdan de un fin
de curso cuando no
sé cual división ( pero era entre el 73
y el 77)
ataron un par de cañas muy largas que ocupaban todo el ancho
del
patio interior y barrieron con todos los que andaban por ahí?
Y se acuerdan del Gordo
García arrojando
un canasto de panadero desde la última grada del aula (
sótano , sucucho) de química hacia abajo donde
estaba la
Fatur?
Y cual
división fué la que en
clase de Barros ( geografía , pelo en la pera ) le arrojaron
una
zapatilla y luego una lata de pintura vacía y luego un
ladrillo.
Y la profesora se presentó en rectoría con la
lata y
dentro el ladrillo y la zapatilla...!!?
Díganme si
todo esto fué verdad o
como dicen los especialistas en Historia oral uno recuerdas lo que
quisiera que hubiera pasado....
un abrazo desde
catalunya.
celsa
Para
más información hacer click Aquí
para ir al blog de esta entrada.
Andrea
Butini (5to 4ta 85):
Hola:
Ya que estamos recordando, mi
curso no fué muy aplicado que digamos durante el
año 85.
No recuerdo si fué exactamente ese año, o el
anterior,
pero era la época de amenzas de bombas, que continuamente se
hacían en los colegio lo cual obvio, era una
alegría para
nosotros ya que nos mandaban a casa sin formar.
Uno de esos días,
teníamos una evaluación, si mal no recuerdo de I.
Cívica. Y dos o tres de mis compañeros (no voy a
dar los
apellidos por las dudas) fabricaron una bomba de ruido y la pusieron en
uno de los inhodoros del baño de hombres.
Esa mañana, en plena
formación con el Rector Cavatorta (recuerdo su balanceo de
rodillas hacia atrás y adelante continuo) , nos informaba de
una
amenaza de bomba, pero ya cansado de amenazas, decía que la
jornada continuaría nomalmente, bla bla bla... Estalla dicha
bomba y este buen hombre quedo hablando solo en el patio. NOS FUIMOS!!!!
Lamentablemente no recuerdo que
mas paso, creo que descubrieron a mis compañeros, aunque
siguieron en el colegio, además de que eran alumnos con
exelentes promedios.
Bueno, esa es una de las tantas,
la próxima les recuerdo la del gamexane.
Saludos
Andrea
5to 4ta 85
Lombardi
(5to 5ta 68) pregunta lo siguiente:
SABEN
USTEDES, QUE DIVISIÓN DE LAS
TRES QUE EXISTIAN
EN TURNO MAÑANA, LIBERÓ UN "LECHONCITO"
CUBIERTO DE
GRASA, POR TODO EL COLEGIO, EN EL AÑO 1968 .........
?????!!!!!
CELEBRANDO
LA PROMOCIÒN !!!!!!!!!!!
EL
"CHINO TERES" LO CORRIÓ PERO NO
TUVO ÉXITO.....
Victor
Volpin (5to 5ta 78) nos mandó esta anécdota:
Queridos ex
compañeros y amigos
del Urquiza: Con alegria veo que se
está aprovechando el medio de la internet para comunicaractuales actividades y
recordar
increibles anécdotas de nuestra juventud, Uno siempre se pregunta
que será de tal o cual, que será de su vida? Por
donde
andará? De pronto el
más
prometedor se quedó en la nada y el más
haragán se
hizo famoso ... Les escribo para
contarles
de un querido compañero exgresado de 5to 5ta en 1978. Cuantas
anécdotas y
momentos, para hacerla cortita solo les contaré una; la Barros (a ver quien
se
acuerda, profesora de Geografia..) lo sacó arando
un dia a
los gritos: “ en mi clase
usted
se llama EPSTEIN, estamos en una democracia y aqui no hay dos
apellidos!!!” Bueno su nombre era Jose
Gabriel Gorishnik Epstein... Hoy en dia el Rabino
Iosef
Mendel Gorishnik Epstein quien vive en la zona de Jerusalemen la Tierra Santa donde
se dedica
enteramente a la ayuda de necesitados física y
espiritualmente entre otras
actividades
envia
semanalmente por E Mail unas palabras referentes a la Parashat a Shavua (porcion semanal de la
Torah ). Para todo el que
esté interesado o para cualquier inquietud, pregunta,
consulta pueden escribirme
via el
grupo de
ex-alumnos y les conectaré directamente con él. Un Gran abrazo para
todos
y alegre Purim! Victor Volpin
5to
5ta 1978 (el año del primer campeonato mundial!!!!
Osvaldo
Butani (5to 5ta 76) la deja
picando:
1.- En el ’72 /
’73 : Quién
tiró un gato muerto en la casa de la Mrs.
Fernández ( la
de inglés) ?
2.- Quién NO puso alguna
moneda en las
vías en el paso a nivel de Condarco?
3.- Qué marca de tinto se
clavaba Laplane antes
de dar sus clases de Educación Democrática (ERSA)
?
4.- Quién NO le
tenía terror a la Pagura
de Historia?
5.- Por qué la Regueira
(Interventora
’76) no le dejó a 5to 5ta ponerse el cartelito de
egresados en el saco?
6.- Por qué le dimos bola?
7.- Qué se
hacía con el pelo cuando
sobrepasaba el cuello del saco ? Se cortaba …?
8.- Cuál era el nombre
completo del siniestro
“Marquitos” ?
9.- Quién pegó
su foto con una leyenda
en la cartelera y le metió Poxi-Pol a la cerradura?
10.-Cuál era la estatura
exacta de Gran
Gonzalito (Historia)?
Marcelo Golaz
(5º2º72) se acuerda
de lo siguiente:
bueno, vamos a ver si nos
acordamos
de..."la casasa"....profe de castelano....nos acordamos?? era flaca y muy nerviosa... les cuento una?? en la 5ª nos
pusimos de acuerdo (cosa
q ahora hacen pocos) y en un momento dado nos empezamos a balancear
todos (eramos como 45) hacia un lado y hacia otro, al
unìsono.. sin decir
nada...imagìnense.....ella
nos miraba y no entendìa muy bien lo q pasaba. nos empezò a
mirar y se puso
nerviosa...tanto, q terminò rompiendo un làpiz al
medio
sin darse demasiada cuenta (siempre daba clase con un làpiz
en
la mano). ja. recuerdos del
cole...èpocas lindas
pese a todo.. los saludo y q vayan
bien...
Osvaldo
Butani (5º5º76) nos
mandó lo siguiente:
El
caso de los "mellizos Gordon"
Fin
del Año 1971 : examen de ingreso al Urquiza para entrar en
marzo
del '72.
Las
listas con las notas estaban pegadas en la pared de la entrada.
Desesperado me buscaba en la lista para ver si había
entrado...
El examen no era tan fácil que digamos... pero.
SÍ
entré ! Por curiosidad me fijé quiénes
eran los
primeros en la lista, los de mejor puntaje. Eran dos chicos
con el
mismo apellido: Gordon. Seguro que son hermanos
pensé. Ahora en primer año los voy a
conocer,
quizás estemos en la misma división... Empezaron
las
clases y efectivamente, los mellizos Gordon estaban en el cole, pero no
en 1 er año, sino en 2do !!! Habían dado 1ero
LIBRE !
Al
año siguiente, 1973, empezaron las clases y los Gordon
pasaron
a... 4to ! Sí. Dieron 3º LIBRE !! Eepaa! Luego
sí
hicieron 5º año y terminaron habiendo cursado tan
sólo tres del los 5 años del bachillerato...Unos
añitos después, leyendo el diario en casa veo una
nota
sobre uno de estos mellizos que se había recibido de
Ingeniero y
de Abogado (2 carreras universitarias en la UBA, quiero creer que las
hizo una después de la otra). El caso es que esto no es muy
común que digamos y pasó en el Urquiza
allá x los
'70...
Flavio
Fanelli (5º3º 73) nos
cuenta:
A
ver los perpetradores fueron 2 uno casi
seguro Rabano, y el otro creo que Lucero. Y juraría que fue
en
clase de matemática con la Repetto. Y en tercer
año
supongo también.
Si las aulas no cambiaron, al costado
de la puerta había un pequeño placard de 2
puertas, que
nunca supe para que estaba en el aula.
La cosa que antes que empezara la
clase estos dos deciden ratearse de la hora de matemática
escondidos en el placard, porque la cosa era zafar de la posibilidad de
que le fueran a hace alguna pregunta etc… no me
acuerdo si
teníamos una o dos horas seguidas y si en la primera hora se
la
bancaron ahí dentro, y en la segunda, la profesora o de
casualidad o intuición anda a saber , pasa lista, por
supuesto
que los dos que estaban metidos en el placard no dan el presente.
Entonces termina de pasar lista nos pregunta donde estaban
los
dos ausentes, y nadie dice ni pio (supongo que nos veria la cara de
cagarnos de risa contenida).
Entonces la profesora arranca para el
afuera a buscar al preceptor, acto seguido salen los dos del placard,
caminando en puntitas de pies, (supongo que pensarían que
iban a
decir que se habían vuelto invisibles por un rato, o algo
parecido) la cosa que apenas terminan de salir del placard vuelve a
entrar la Repetto. Me cuesta explicar lo que nos reimos , y
la
gracia que me sigue causando acordarme de la fotografía de
esos
dos caminado de puntitas de pie mientras la profesora entraba.
Bueno cosas de chicos
Enrique
Novelli
(5º 3º 60) nos dice:
Al
Rector Viberti en nuestra camada (1956 a 1960), le decíamos
"El
oso", apelativo que respondía a su fuerte contextura, su
cabello
ríspido como pelo (de oso) y la poca separación
entre sus
ojos.
Al Jefe de celadores. Le
decíamos "El sastre" pues siempre amenazaba con tomar
medidas
muy precisas. Respecto de ex-alumnos que "han llegado alto"
está
el que actualmente es Obispo de La Plata: Monseñor Hector
Aguer,
quien desde primer año se perfiló por esos
caminos. De
los profesores, entre otros, me llamó la atención
que no
figurara el Dr. Natalio Pisano, profesor de Historia (jubilado en 1958
o 1959) Abogado, Presidente de la Junta de Estudios
históricos
de Flores. Gran docente y transmisor de cultura, arte y
ética de
la vida cotidiana.
A la esposa
del Vicerrector Ponce, que enseñaba
Inglés le
decíamos "The rat" por su forma de pronunciar este vocablo y
por
su cara aguzada.
"La
Martita" se inauguró como profesora con nosotros cuando
estábamos en cuarto tercera.....
Roberto Gallo (5º
4º 66) nos cuenta lo siguiente
Por
nuestro
escudo de graduación es fácil darse cuenta que
pertenecemos a la época en que el colegio no era mixto y la
posibilidad de tomar contacto con las chicas que teníamos,
era
de merodear por el Fernando Fader o por el Ana Maria Janer, antes de
entrar o despues de salir de clases. Ese escudo, algo sexista, sobre
todo para la época, nos trajo algunos problemas, en
particular
con la profesora de italiano, que era una mujer de caderas muy anchas y
piernas de escasamente torneadas, que se ofendió
terriblemente y
nos prohibía usar el escudo en su clase, si alguno se
olvidaba
de sacárselo, lo hacía salir del aula, quitarse
el escudo
y volver a ingresar.
Relatada por: Alberto C.
Minnell (5º 4º 58)
Cuando
transcurrian los últimos días de quinto
año
acordamos ir a festejarlo con una cena en un restaurante que si no me
equivoco estaba por la zona de Constitución.
Alguien
se
ocupó de hacer la reserva y la noche prefijada nos hicimos
presentes en el lugar. Nos asignaron un local separado de la parte
principal del restaurante con una mesa en U y por supuesto
menú
fijo.
Para
que se
pueda entender lo que ocurrio durante esa cena es necesario poner en
antecedentes a quienes hoy tienen menos edad que los que participamos
de ese penoso suceso.
Hace
50
años los mocosos de 17 o 18 años como
teníamos en
ese momento no salian de noche sin sus papis. De hecho para la
mayoría de nosotros era la primera vez que nos
asomábamos
a 'la noche'. Fácil es imaginar lo que sucedió.
En plena
edad del pavo, descontrolados, sin nadie que nos pusiera
límites, cada uno tratando de demostrarle al resto quien era
el
más piola... nada bueno podía ocurrir.
Comenzó
la cosa muy normal hasta que algunos se excedieron un poco (bastante)
en dar cuenta de los pingüinos de cerámica con un
dudoso
tinto de la casa. La graduación alcoholica
comenzó a
subir y con ello se sucedieron hechos que empezaron como una gracia y
terminaron en un bochorno.
De
pronto
comenzaron a volar miguitas de pan que fueron seguidas por panes
enteros. El menú incluía arroz a la cubana, plato
compuesto por arroz y una banana frita. Alguno le revoleó a
otro
una banana, acto seguido le devolvieron con varias bananas refregadas
en su cabellera. Comenzó una guerra de sifonazos y el
pináculo del descontrol fue cuando comenzamos a tirarnos con
el
dudoso tinto de los pingüinos, el que obviamente no daba
solamente
en el blanco elegido sino que manchamos paredes, cortinas, manteles etc.
Todo
concluyó cuando dos mozos muy pero muy calientes vinieron
muy
serios y dijeron textualmente 'tienen cinco minutos para irse o
llamamos a la policia'. Si bien la mayoría estabamos (y me
incluyo) con unas cuantas copas de más la borrachera no era
tan
grande como para no darnos cuenta que la cosa venía en
serio,
así que metimos violin en bolsa y sin decir palabra salimos
del
local. Al llegar a la calle cada uno se fué sin chistar para
su
casa y nunca más se volvió a hablar del tema.
Creo
que la
mayoría de nosotros compartimos una tremenda
sensación de
vergüenza por el papelón que habíamos
hecho y que
precisamente por eso es que por desgracia nunca más volvimos
a
reunirnos...
Hoy,
medio
siglo después como querria encontrarme con alguno de
aquellos
imberbes que entramos en el mundo de los grandes comportandonos como
verdaderos pavotes.
Relatada por Daniel Eugenio
(5to 4ta 74)
Recuerdo cuando intoxicamos a los
profesores y preceptores
con gamaexane.
Primero entreabrimos un poco la puerta.
Dentro estaban los
profesores y varios preceptores, era el recreo largo......entre ellos
mi amigo del alma Marquitos. Llegaban risas y murmullos desde el
interior..... no se imaginaban la tormenta que se les
avecinaba...........seguro que los profesores estaban flirteando con
las profesoras........ja, ja de aquí, ja,ja de
allá,,.......
Inyectamos la pastilla de gamezane
encendida y la pateamos
adentro. Cerramos la puerta y con las dos manos (de varios) la
mantuvimos cerrada mientras de otro lado hacian esfuerzos sobrehumnaos
para abrirla. El humo, recuerdo se colaba por debajo de la puerta y por
la banderola de arriba. Se sentian toces y llantos que venian de los
humanos enjaulados de adentro. Nosotros firmes!! .
Llegó un momento que el esfuerzo
desde adentro
menguó..........zas! me dije, se murieron.!
Entonces, plan B. Todos a correr y
disiparse. Quedé
yo solo agarrando la puerta (el humo seguia saliendo por debajo, por
arriba y también por el agujerito de la cerradura). Esa era
la
sala inmediata a la escalera, en el primer piso. A la voz de aura,
largué la puerta y salí corriendo escaleras abajo.
Salvada la situación. Nadie supo
quienes
fueron.........
Misión cumplida....
Al venganza fué terrible!
Relatada por el Tano
D'Eramo (5to 4ta 74)
..... cómo nos gustaba el
gamexane!!!!!!!! cuando nos agarraba la chiripioca, meta bombita. nos
gustaba tanto como el manejo sutil de la liga que utilizabamos para
llevar los libracos (no llevabamos mochilitas como ahora,
pero
ojo, porque en la mochilita "los pibes" se mandan con un 38 o un cutter
para directamente cortarte la yugular.....). Los libros y cuadernos se
ajustaban con dos "ligas" de material extensible, puestas en
cruz. Servian para distintos fines bélicos. El uso
directo, era pegarle un ligazo al otro, normalmente en un lugar que lo
hace saltar a uno sin dañar Ese lugar era
las nalgas.
Parecemos renabos....pero se respetaba la cara....Otro uso
bélico era lanzar tizas o papelitos utilizando el material
elástico como eyector de Hondera. Los sutil, es que el
efecto
deseado no era pegarle un tizazo en un ojo o un papelazo, bien durito,
en el medio de la jeta a uno, sino lograr el punto de máximo
salto neuralgico, que era debajo de la orejita, ahi en el cuellito.
Cuando te pegaban ahi, se saltaba del banco como loco, y todos se
cagaban de risa. Pero habia que tener muy buena puntería!!!!
Muchos
se rateaban, ibamos por ejemplo al San Martin en Rivadavia, o al
Continental, en la calle Carabobo a ver las de la Coca Sarli
(cuatro en la misma funcion, menores "arriba"), sin embargo, NO ERAMOS
DE LLEGAR TARDE ¡todo lo contrario! llegabamos bien
temprano, porque había la "previa" en la Estacion de Flores,
ahi, en dos bancos alargados, estabamos todos faseando los 43/70 ,
Particulares, Imparciales...que se yo ....luego la competencia era
quien lanzaba la colilla mas lejos. Se podía amenizar
escupiendole a la gente que viajaba con la ventanilla abierta cuando el
tren arrancaba. Pero nunca tiramos a nadie a las vias, che, como hacen
ahora...ni nos afanabamos nada....Luego, nos dirigiamos enfrente del
Colegio un rato, ahi ya era una tremenda romería con miles
de
sacos azules y pantalones grises antes de entrar.....
Relatada por: Alberto C.
Minnell (5º 4º 58)
Releyendo
la anecdotas contadas por quienes nos sucedieron en poblar las
gloriosas aulas de Condarco 290 he llegado a la triste
conclusión que nosotros que nos creíamos unos
piolas
bárbaros, éramos unos niños de teta.
En alguna de las anécdotas narradas se hace mencion a una
profesora de música a quien nombran como La Colorada. Eso me
lleva a suponer que se trata de la Profesora Susana Castellanos ya que
la descripción coincide a la perfección, era
peliroja,
dictaba cultura musical (cultura ? ? ?) y por lo visto, al igual que
muchos años despues siempre estaba para el cachetazo.
Y aqui va la anécdota.
Estando
en cuarto año, un buen día la profesora Susana
Castellanos se le ocurrió enseñarnos a cantar en
inglés y nos hizo copiar la letra de 'Oh Susana', una
canción country que hacía furor en aquella
época.
Entre miradas atónitas y risitas cómplices
copiamos la
letra y escuchamos a Susana (la profe) ejecutando o más bien
ajusticiando 'Oh Susana' en el piano...
Aquellos que peinan canas (unas
cuantas por cierto) seguramente se deben acordar de esta
canción.
No se quien fué el genio
del mal que perpetró una malévola idea a la que
adherimos
en masa. Comenzaríamos a cantar la canción en voz
más bien baja y desafinando todo lo posible, en la seguridad
de
que Susana nos lo haría repetir varias veces. Efectivamente,
cuando empezamos a cantar
When
I came from Alabama with my banjo on my knee etc etc Susana interrumpió la
ejecución y nos pidió 'Chicos más
entusiasmo!!! Esta escena se repitió
dos o tres veces... Lo que Susana no se imaginaba es que todo estaba
preparado y que también estaba preparado un cambio en la
letra
del estribillo.
Cuando llegamos al estribillo
que decia Oh Susana please don't
cry for me etc etc En lugar de eso, cantamos todos
a voz en cuello
Oh Susana, dejate de joder y bajate los calzones que te vamos a c....
Risitas
más o menos disimuladas de nuestra parte... Susana
dejó
de tocar, se paró como si le hubieran puesto el Apolo XIII
debajo de la silla. Pasó su vista por todos nosotros con los
ojos brillosos de bronca y lo único que atinó
decir
fué
Ahora vamos a ensayar 'Se
equivocó la paloma'
La verdad es que era para
'bajarnos la caña' a todos pero hay que reconocer que Susana
era
más buena que Lasie con bozal
Olvidé contarles que
nunca más volvimos a ensayar 'Oh Susana'
Alberto
Relatadas por:
Alberto C. Minnell (5º 4º 58)
No
quiero faltar el respeto a
algunos de los que voy a nombrar porque casi con seguridad no
están más entre nosotros pero en su momento
dieron mucha
tela para cortar...
Se
habrá confirmado que
'la Caracoche' (que bien que estaba!) andaba (que antigüedad)
con
Sanjurjo (tambien conocido como ojos de huevo duro)?.
Cuantas
veces nos hemos acordado
de 'la vieja Solari' que ya en aquella época se piantaba del
programa de anatomía y nos daba educación sexual
sin
tapujos.
A lo
largo de mi vida he
trabajado en empresas norteamericanas e inglesas. Tuve la suerte de
viajar bastante por el mundo y tengo un yerno neocelandes. Las bases
del idioma ingles que por suerte manejo discretamente me las
dió
ese extraordinario profe que tuvimos Don Juan Carlos Rojo Mazorra...
Profesor... donde quiera que esté, simplemente GRACIAS.
Se
acuerdan del flaco
narigón que vendía los helados Kadara a la
entrada del
turno tarde?
Y alguno
puede olvidarse de la
huelga de la enseñanza laica y de la libre... que manga de
giles!. Como pudimos ser tan ciegos y no darnos cuenta que las
universidades privadas harían una importante
contribución
a la formacion de profesionales... pero a pesar de que nos corrian con
gases lacrimógenos en la Plaza del Congreso nos pasamos casi
un
mes sin clases.
Me vengo
a enterar por el blog
que a Angelito Mazzei lo llamaban Pichi. Pues bien,
recordarán
que Angelito cuando mandaba a estudiar una poesía de memoria
y
alguno no la sabía, para la clase siguiente le
hacía
estudiar la misma y otra más... En 4º
año el rey de
los caraduras de nuestra división, Varangot,
llegó a
tener para estudiar siete poesías y Mazzei jamás
pudo
escuchar otra cosa de sus labios que 'Mmmmm, no la recuerdo profesor'
Ese
mismo cararrota una vez se
consiguió un certificado médico que decia que
sufría de surmenage y que por 30 días no podia
estudiar
así que munido de su certificado cuando entraba un profe al
aula
se acercaba respetuosamente y le explicaba que el venía a
clase
para no quedar libre por ausencias pero que por un mes no podian
tomarle ninguna prueba ni lección... Siempre hubo tipos que
sabian descubrirle el agujero al mate!
La manguera contra
incendios sin fuego: Relatada por Daniel Eugenio (5to 4ta 74)
La
escena se
desarolla en algún recreo largo, en esos en los que el
tiempo se
dilataba hasta la eternidad. Hasta se pensaba que el sistema no andaba
bien y que se habia "olvidado" de sonar de vuelta.
El
lugar era
el patio de arriba.
Nosotros,
de
4to año en el fondo al lado del kiosko.
Los
de 5to
año en el lado opuesto.
Nos
gritábamos, nos insultábamos.
Nos
deciamos
de todo.
Los
de 5to se
la comen!!!!!!!!
Los
de 4to
son forrrrrrooooossssss!! se escuchaba del otro lado.
Allá
lejos y a la distancia, los de 5to se hacian los machos y nosotros,
boludos de 4to nos creíamos los dueños del
colegio (a
destiempo!).
Canto
vá, canto viene. El ambiente se caldeaba con cada frase y
cada
insulto.
En
un momento
dado, por esas cosas que tiene la vida, por esas cosa que pasan en este
mundo, dos cables cruzados en la cabeza adolescente de alguno y el
tiempo comenzó a frenarse, a hacerse más lento.
En
ese
momento, en ese instante.......voló un borrador.
Vino
desde el
lado de 5to hacia nosotros.
Casi
diria yo
que en cámara lenta, como que no queria llegar al otro lado.
Llegó
de alguna manera y se frenó con el cuerpo de alguno.
Eso
fué la sentencia, la declaración de guerra, total
y sin
tapujos.
Son
esos
hechos de la historia que la cambian, que le dan un giro de 90 grados.
No
estoy
seguro de reclamar la totalidad de la autoria del hecho que
siguió, por que esas cosas se deciden en grupo.
Rompimos
el
vidrio que guardaba la manguera de bomberos. Yo agarré la
punta
junto con otro y alguien abrió el grifo, que era una manija
redonda roja.
El
agua
comenzó a salir con una fuerza indescriptible.
Recuerdo
que
me sentía un bombero hecho y derecho.
Apuntámos
al 5to año que se disipó ipso facto. No
quedó
nadie.
Algunos
de
los nuestros cubrian la retaguardia por que por ahí podian
venir
o los de 5to o los preceptores. La retaguardia era la
escalera
que daba al patio de abajo.
Algún
preceptor mandado por Marquitos se quizo acercar y lo ahuyentamos con
el chorro que lo devolvió al fondo del patio, ahí
donde
habian estado los de 5to.
A
la voz de
aura se cerró la manguera, largamos todo y nos dispersamos
instantáneamente.
El
colegio
quedó sepultado en 20 centímetros de agua!!!!
No
supimos
nunca más de los de 5to......se disolvieron con el agua
junto
con el borrador!
Relatadas
por Oscar Cammarota (5to 4ta 74)
Un dia de la
primavera el ruso Levin
nos invito a la casa. Llevamos el asado y abundante vino de mierda.
Creo que fuimos Gianmateo, Romeo, Suárez, Yo y un par
más. Había una canchita de futbol y mientras
haciamos el
picadito con Romeo haciamos el asado. Después de comer, en
pedo
y muy alegres le comimos todas las mandarinas que habia en la mesa del
comedor y el muy turro las cobró !!!
ES MÁS,
ESTABAN TODAS
PODRIDAS!!!!!!!!!!!!!!.
OTRA: Con el tano
mangialavori,
ahora "Caos Fractal" habiamos sacado entradas para un festival del rock
nacional que se hacia en comunicaciones. No me acuerdo si era BAROCK
ó algo parecido. Mi vieja y la vieja de mangialavori eran
muy
protectoras y siempre estaban en contacto. Resulta que yo muy boludo en
esa época, en una discusion por el
dichoso festival
le digo a mi vieja que se quedara tranquila pues en el festival la
gente llevaba nada más que sevillanas y navajas por si
pasaba
algo. CARAJO!!!!!!!!!!! al toque la llamó a la madre de
mangialavori y minga que nos dejaron ir, nos tuvimos que meter las
entradas en el culo y yo, bancarme la sarta de puteadas de Caos Fractal
que lo menos que me dijo fue bonito.
OTRA:
A ver si te acordás cuando trajiste un reel de pesca y se lo
enganchaste al tapado cuando terminó la clase y la colorada
se
fue y le diste tanza y después la empezaste a traer con todo
el
mundo cagado de risa. Eso fué tremendo, no me acuerdo como
terminó, creo que cortamos la tanza y se fué con
el
anzuelo puesto.
Relatada por Carlos
Santibañez y José Luis D'Eramo
(5to 4ta 74)
La tapa del disco de Heleno ("La chica de la
boutique") la trajimos con Sergio Carioni, la colgamos arriba
del
pizarrón sobre la frase "Santo Heleno, patrono del aula", en
la
hora de la Colorada. Al día siguiente la sacaron y un par de
días después colgamos una foto de Juanita
Larrauri, una
dirigente peronista horrible y superkitsch, "Santa Juanita, patrona del
aula". La volaron al día siguiente.
PD: Hablando De López Correa,
imitaba a Sandro
y muy bien. Con la Colorada ibamos al salón de actos a
practicar
el himno en la semana previa a algún acto.
Era un
quilombo, obvio. La tipa amenazaba con que el que se portaba mal
cantaba el himno solo. El cabezón armaba bardo a
propósito y la mina paraba de tocar el piano en el escenario
y
lo hacía cantar solo; y él parado y
contorsionándose cantaba el himno como Sandro.
Desopilante.
Relatada por Daniel Eugenio
(5to 4ta 74)
Hace poco recordaba la famosa
instancia en la que,
desafortunadamanete me aplicaron 10 amonestaciones.
Masticábamos las
hojas de carpeta y cuadernos, en una punta y
luego de achatarlas las lanzábamos al techo y quedaban
ahí pegadas, como estalactitas (o esas son las
estalagmitas?).
La cosa es que yo le
dí un toque más interesante
cuando antes de lanzarla al techo, a una de ellas le prendí
fuego.
Allí se
fué la bala, nomás, como un cohete
encendido, como el Apollo X1 que tanto admirábamos.
Se pegó en el techo y
comenzó a
quemarlo.........primero el techo, luego el colegio, esta vez era en
serio.
Le tirábamos
cuadernos y cosas para apagar el fuego, pero el
aire que generaba nuestras acciones solo hacian que el fuego se avivara.
Al final se apagó
justo antes de que aparecieran los
bomberos. Marquitos saltaba de un banco al otro desesperado!
Al final Marquitos dijo.....10
amonestaciones a toda la clase si no
sale el culpable. Se fué de la clase y cerró la
puerta,
dejándonos solos para deliberar.
Toda la división me
miró a mi. Muchos ya estaban
en capilla y hubieran sido expulsados del colegio.
Yo estaba con 24 amonestaciones
y 10 más me llevaban a la
cifra ridícula de 34!
La cosa es que salí
de la clase como ofrenda a los dioses y
Marquitos me dice....ya me imaginaba que habias sido vos..... le
brillaban los ojitos!
Me puso 10 amonestaciones. Como
era casi fín de año no
me hecharon pero no me dejaban volver al siguiente.
Solo luego de un par de veces
que mi viejo (ex-urquiza 5to 4ta '48)
fué a hablar con el Rector (Braun?) me permitieron volver al
año siguiente...... a continuar con los quilombos!!!!
Algunas cortas relatadas por
José Luis D'Eramo (5to 4ta 74)
(Alias El Tano Mangialavori) y confirmadas por Daniel Eugenio.
Como anécdotas,
recuerdo cuando Chaine empezó a
decirle a una mina que pasaba por la calle "mamita mamita,
vení
mamita conmigo" y la mina se dio vuelta y sacá un
¡babero! y empezó a correrlo para
ponérselo.
sucedió enfrente del Colegio.
Me
acuerdo cuando a Oscar Cammarota le tiraron un zapato por la ventana
desde el 2do piso, y tuvo que pedir permiso en una pata...para ir a
buscarlo.
Recuerdo
cuando preparamos un recital para el día de la primavera y
cuando empezamos a tocar nos empezaron a tirar bombitas de agua y los
baffles quedaron medio arruinados.....
Recuerdo
cuando un vejestorio se llevaba un yiro al telo, y cuando
salió
con el gato, todos lo vivamos desde la ventana y el viejo
entró
a saludar.....
La
de italiano (Sabini) empezó con la tabla del treinta
"trentuno,
trenta due, trenta tre, etc, Oscar Cammrota empezo a decirle: ....te
entra uno, .....te entra due, .....tentra tre.... y la mina para la
cosa y dice "ma no, no e te entra, e tentra"....ante el cago de risa
generalizado.....
Otra
imborrable: Habíamos detectado con nuestro instinto animal
que
la de Latin, la Cassassa, era fóbica. ....Aunque luego
recuerdo
bien que le llegó su príncipe azul, y tarde pero
seguro
¡se casó la Cassassa! Milagro en el Urquiza.
Aunque las
fobias, no se fueron facilmente. Estas consistian en claustrofobia, y
fobia remarcada a ruidos practicados en forma constante e insistente
como el "click click" de las biromes con punta retráctil.
Bue,
un día armamos "el atentado". Una vez en clase, ella estaba
escribiendo en el pizarrón "hominem in orto sum" (o algo asi
de
pornográfico) cuando, con mucho sigilo, fueron cerradas
todas
las puertas y ventanas, la puerta recuerdo que la trabamos, y luego los
40 ernergúmenos nos pusimos a darle click click a las
biromes.
La mina se puso loca! Arrastraba los pies, y suplicaba que
abriéramos la puerta, que dejáramos de hacer
click con
las lapiceras, agarraba la libreta y ponia ceros a todos, un
descontrol. Rogaba que abriéramos la puerta y le deciamos
"no se
puede, está trabada". Bue, alfinal se puso a llorar, y la
cortamos porque eramos hombres sensibles.....
Aclaración
de Daniel Eugenio:
Recuerdo que en esta instancia, la cosa
fué más seria de lo que el tano recuerda.
Para
hacer más trágico el evento, cortamos con navajas
las
sogas que subian y bajaban a las persianas de las ventanas (era 1er
año y nuestra aula era la que estaba arriba de la entrada
principal del colegio) y además, hicimos saltar los tapones
con
un cable en cortocicuito en un enchufe. De esa manera el aula
quedó totalmente a oscuras. La Cassassa a los gritos y
llantos..
Relatada por José
Luis D'Eramo (5to 4ta 74) (Alias El Tano
Maledetto)
Me acuerdo cuando sobraron 2
kilos de carburo de calcio de la clase
de química donde la profe usó un poquito para
mojarlo con
agua y formar acetileno, que en contacto con calor entra en
ignición. Recuerdo que llevaron los dos kilos al
baño y
abrieron las canillas, y tiraron un fósforo y llamaron a
Marquitos y Matute al grito de ¡se incendia el
colegiooooooooooo!
los tipos fueron y LE TIRARON UN BALDE CON AGUA, Y SALIO UNA LLAMARADA
ATROZ.....van a escupir sangre decia Marquitos!
Relatada por José
Luis D'Eramo (5to 4ta 74) (Alias El Tano
traga libri)
También cuando a
Oscar Cammarota (5to 4ta 74) el primer
"cumple" lo pusieron en bolas en el parque Avellaneda con 5 grados bajo
cero y lo mandaron asi a la casa, recuerdo que me llamò la
vieja
para saber que habìa pasado con el hijo....
La situación es que,
a pesar de que Marquitos "firma" la
sentencia, no quiere decir que el hecho haya ocurrido.
Pudo muy bien, haber sido un
eructo "virtual ú
"holográfico".
Puede ser, también,
que Marquitos lo haya soñado......
No hay pruebas suficientes como
para comprobar que el hecho haya
realmente ocurrido.
Yo creo que algunos preceptores
imaginaban que nosotros
hacíamos cosas, como para poder justificarse.
Después de
todo, ese trabajo les daba de comer......y si nosotros
hubiésemos sido alumnos ejemplares, no hubiera habido
necesidad
de tanto preceptor.
En el caso
hipotético de que este hecho en particular haya
realmente ocurrido, se podría justificar tranquilamente, ya
que
nosotros, los del turno tarde, comenzábamos la primer hora
después del almuerzo y no después de un magro
desayuno
como el turno mañana.
El hecho en
questión, según cuenta la leyenda (repito,
sin poder comprobarse), ocurrió mientras, luego de formar
fila,
entramos a clase ordenada y silenciosamente como siempre.
Marquitos, siendo
más o menos de la altura de los
más pequeños de la clase, nos siguió
hasta dentro
del aula sin que nosotros nos percatáramos.
Yo entro, me paro en el asiento
y, elimino, en forma grosera y
estridente, el rey de los eructos. Se debe de haber escuchado hasta en
Rivadavia.
Ese esfuerzo fué
realizado, como se debe, con los ojos
cerrados y la cabeza elevada al cielo, como el grito de Ipiranga.
Cuando todo termina, abro los
ojos y allí estaba, frente a
mí, parado entre los bancos, Julián Marcos.
Demás
está decir que en ese momento no tuve ninguna
linea de defensa. Solo pude musitar, sin ningún
convencimiento,
also así como que me habia caido mal el almuerzo.
Marquitos no me
creyó y de ahí la sentencia: 10
Amonestaciones!